Ivonne Reyes vuelve a la carga

¿Y tú qué opinas?

Ivonne Reyes

13 de agosto de 2016, 12:24

Cuando, hace unos días, Ivonne Reyes apareció, de nuevo, en “Sálvame Deluxe” estuve tentada de cambiar de canal para no caer en la tentación de volver a recurrir a la venezolana para ocupar estas líneas. La última vez que lo hice, hace ya dos meses, mis comentarios suscitaron la reacción de los cien mil hijos de Simón Bolívar que, como una sola voz, me asaetearon con su defensa cerrada de la venezolana reprochándome no haber respetado el dolor por la muerte de su hermano. Recordemos que Ivonne fue a otro “Deluxe”, rota de dolor, por la triste pérdida sufrida y a mí se me ocurrió reprocharle que, en aquellos momentos, hubiera tenido el valor de darle valor a su tragedia. No fui la única a la que le pareció inoportuna la presencia televisiva de la venezolana en aquellos momentos y sé que Ivonne acabó aceptando las críticas y hasta me arrepentí un poco de no haber comprendido que la pobre había hecho de tripas corazón dada su precaria situación económica.

Pero, vete aquí, dos meses después, Ivonne Reyes ha vuelto al plató y esta vez para desarrollar con pelos y señales lo que esbozó en aquella lacrimógena comparecencia. Entonces ya dejó caer que Pepe Navarro, el padre legal de su hijo, Alejandro, andaba enredando de nuevo en su vida, destapando de nuevo la caja de los truenos.

Pasados ya cinco años desde que la tozudez de Pepe Navarro al negar someterse a las pruebas de ADN le convirtió en padre legal del hijo de Ivonne y ésta, con todo el derecho del mundo, se niega ahora a reabrir el caso. Tal para cual. Si el presentador estaba convencido de que no ser el padre ¿Por qué no se sometió a las pruebas?, y si la venezolana está convencida de que Navarro es el padre de su hijo, ¿por qué, aunque nada le obliga, no acaba de una vez con el lío y acepta sus pretensiones?. Una paternidad legal va a misa pero no acaba con las dudas sobre todo cuando la parte beneficiada ejerce de altavoz de las pretensiones de la parte perjudicada, aunque sea para ponerla a caldo. En determinados casos, no aclares que oscureces.

Ese debía ser, de todas maneras, un asunto privado porque realmente el muchacho es la verdadera víctima que, además, al alcanzar la mayoría de edad, y le falta ya muy poco, podría, sin la intervención de su madre, decidir por sí mismo comprobar si la verdad legal se corresponde, por fin, con la biológica. Eso es algo en lo que debería pensar Ivonne porque, desgraciadamente para ella, sus intervenciones televisivas no la benefician precisamente. Explicar que, con todo lo que ha pasado entre ellos, aceptó (o promovió, vaya usted a saber) dos encuentros con Pepe Navarro y dejar caer que él volvió a interesarse en ella como mujer es, como poco, ver las cosas con gafas de culo de vaso y, sinceramente, resulta hasta obsceno. “Hablamos como cuando estábamos juntos. Yo estaba bastante cómoda”, dijo Ivonne y la pregunta es: ¿cómo una mujer a la que un hombre le ha hecho todo tipo de putadas, incluida la de negar la paternidad de un hijo, puede caer de nuevo en sus patrañas? Y, al contrario ¿cómo un hombre a quien una mujer ha puesto en la picota y le ha encasquetado a un hijo que él cree que no es suyo, puede intentar seducirla de nuevo? (aunque eso, realmente es más entendible, ya se sabe como son algunos hombres). Pues solo hay una respuesta: una relación tóxica cuyos efectos venenosos aún perduran.

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El blog de Mariángel Alcàzar

Por Mariángel Alcàzar

Mariángel Alcàzar es periodista desde que un día comprobó que su curiosidad podía ser también un oficio. Se ha especializado en casas reales, pero también le interesan las casas comunes donde habitan reinas y princesas, tanto las del pueblo como las de ciudad. Ejerce en tierra, mar y aire, es decir, prensa, radio y televisión.