Corte y confección

La incomprensible historia de Rocío Carrasco y sus hijos

Rocío Carrasco Antonio David Flores Rocío Flores Carrasco
Rocío Carrasco

Más Sobre...

Familias Madres famosas Hijos de famosos Polémicas de famosos

22 de diciembre de 2016, 10:38

El joven David Flores Carrasco ya es mayor de edad y, por tanto, ha dejado de estar protegido por la ley del menor y su imagen puede hacerse pública. Hasta el 15 de diciembre su cara debía aparecer pixelada en los medios de comunicación para que no se le reconociera pero ahora las fotos del chaval pueden ser utilizadas dándose el caso de que todas, o al menos las últimas, han sido obtenidas mientras paseaba con su padre, Antonio David Flores, que dio el consentimiento. A partir de ahora, el nieto de Rocío Jurado ha perdido su derecho al anonimato y el chaval será víctima de las consecuencias de la lucha sin cuartel en la que están enredados sus padres.

Esta es una historia que nunca se ha explicado, un drama familiar para el que existen varias interpretaciones y ninguna razón. Podría entenderse que ante una situación como la de José Ortega Cano con su hijo José Fernando, el padre tirara la toalla y se olvidara del muchacho, dispuesto a no rehabilitarse, pero incluso en ese caso extremo hay que reconocer que el torero, con todas sus contradicciones y sus propios problemas, no ha dejado de preocuparse del conflictivo joven. Puede también ser comprensible que un hijo decida alejarse de sus padres por motivos varios incluso los más egoístas o caprichosos pero sigue resultando difícil de entender que una madre opte por hacer ver que no tiene hijos. Y con eso me refiero no a la ausencia de Rocío y David Flores en la boda de Rocío Carrasco y Fidel Albiac sino a las declaraciones de felicidad de la novia, obviando esa dolorosa circunstancia y mostrando una realidad paralela a la de su tragedia familiar.

Hasta Kiko Rivera, que no es precisamente un modelo de decisiones acertadas, no quiso casarse sin la presencia de su hijo Francisquito y atrasó el inicio de la ceremonia de su boda a la espera de que el niño llegara al aeropuerto de Sevilla, procedente de Bilbao, ya que su madre, Jessica Bueno, en vez de mandar al niño por la mañana o el día anterior había decidido mandarlo en el último avión de la tarde y el vuelo sufrió un retraso.

Muchos padres y madres divorciados se tragan sapos y culebras para no traspasar a los hijos el odio o el resentimiento que sienten por sus exparejas; otros utilizan a los hijos como armas arrojadizas e incluso algunos ven impotentes como el otro progenitor manipula de tal manera a los hijos que acaba poniéndoles en su contra. Seguro que hay más variantes y puede que, incluso, en ninguna de ellas encaje el caso de Rocío Carrasco y sus hijos. La enemistad entre la hija de Rocío Jurado y su primer marido debe tener raíces muy profundas y las consecuencias son nefastas pues han provocado que la madre renuncie a sus hijos y, además, los ignore públicamente. Antonio David saca tajada del caso y refuerza su papel de padre amantísimo con la exhibición de una realidad cierta: sus hijos viven con él y, éstos, al menos por lo que ha declarado Rocío Flores, renuncian a su madre. Juzgar la actitud de Rocío Carrasco sin conocer todos los datos puede ser injusta pero lo que se ve indica que si renuncia a sus hijos e incluso olvida su existencia es por el simple hecho de que no los ve como propios sino como una extensión de Antonio David y, en consecuencia, les aplica el mismo castigo. Aunque el padre les hubiera manipulado, que es lo más probable, y les hubiera predispuesto contra su madre, el problema no se acaba borrándolos del mapa sino luchando por ellos para que el día en el que Rocío y David Flores se hagan mayores de verdad y dejen de estar bajo la influencia de su padre puedan caminar en dirección a su madre en busca del perdón mutuo.

Noticias relacionadas

Te puede interesar...

Más Sobre...

Loading...