Corte y confección

Dulce habla poco pero lo dice todo

Dulce Delapiedra
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Televisión Sálvame Deluxe Telecinco

17 de octubre de 2017, 10:44

Dulce Delapiedra se sentó en el Deluxe y lo único que me quedó claro es que la relación que la unía a Isabel Pantoja no era laboral. La niñera de Chabelita, que también lo fue de Kiko Rivera, llegó a la vida de la tonadillera cuando solo tenía 19 años después de conocerla tras una actuación. Isabel Pantoja le dijo vente a trabajar conmigo y la otra, se fue; hasta ahí los datos y a partir de ahí, la especulación. La cantante le confió sus bienes más preciados y sus secretos y prometió a Dulce algo parecido al amor eterno “estarás conmigo, siempre, eres mis pies y mis ojos”. A mí me dicen eso en un trabajo y pienso más en el esclavismo que en una relación laboral sana, pero, claro se entiende si estar al lado de tu ídolo te compensa y más se entiende aún, si el ídolo, (la ídola, en este caso) se aprovecha de la candidez de quien pagaría dinero por estar a su lado.

Como se sabe, después de 26 años en casa de la cantante, cobrando 600 euros (más la manutención, el alojamiento y el vestuario, eso sí), Dulce fue despachada cuando, a raíz de una lesión en la espalda, se quebró y ya no pudo ejercer de chica para todo. Bueno también coincidió con que Isabel estaba a punto de entrar en la cárcel y su hermano Agustín, celoso sin duda de la ascendencia de Dulce sobre Isabel, decidió marcar su territorio. El caso es que Dulce acabó exiliada en casa de Chabelita a la que llama “su niña”, quien a su vez se fue de la residencia familiar enfrentada a su hermano Kiko y a otros familiares, tras dejar caer que en aquella casa, de alguna manera, le habían hecho notar su condición de adoptada. De hecho, Kiko Rivera lo dijo claramente al afirmar que su hermana era una desagradecida pues gracias a ellos había tenido una vida llena de oportunidades. Ya me explicarás en que ha sido mejor su vida, porque en realidad Chabelita se ha tenido que espabilar por sí misma lo mismo que hubiera hecho en su Perú natal y quién sabe si allí hubiera hecho algo de provecho.

En cualquier caso, Dulce siguió a Chabelita quizá porque era lo único que aún la vinculaba a la Pantoja, a quien aún está enfermiza y emocionalmente atada. Con su currículo y la evidencia de su entrega, Dulce debería dedicarse a encontrar otra casa, a poder ser de un rico anónimo, en la que acabar sus días laborales, porque si sigue frecuentando las televisiones acabará contando la verdad de su vida y no le conviene. En su última aparición en el Deluxe, parecía que Dulce hablaba otro idioma y necesitaba traducción simultánea a juzgar por lo que tardaba en contestar cada vez que Jorge Javier o alguno de los colaboradores le hacían una pregunta. Era como si por el pinganillo, le tradujeran del castellano al pantojil y ella, que lo sabe todo y que lo ha visto todo, quedara cortocircuitada, sin memoria y casi sin palabras.

Dulce, atrévete a cantar, los Pantoja no son tan peligrosos como quieren hacer creer, en realidad cada día están más solos y ya está bien de medias verdades que no son más que mentiras enteras.

Y para acabar, la última de Kiko Rivera. Con motivo del 18º cumpleaños de su sobrina Cayetana Rivera le ha escrito en las redes sociales una nota que concluye con un consejo: “Diviértete, pero con cabeza…”. Para cabeza, mejor, dicho, cabezón, el tuyo Kiko.

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