Corte y confección

Ni Anne ni Sara tienen problemas para dejar a sus hijos al cuidado de niñeras

Mariángel Alcàzar
Anne y Sara

Más Sobre...

Polémicas de famosos

21 de julio de 2016, 10:20

Sara Carbonero y Anne Igartiburu tienen muchas cosas en común, pero la principal, en estos momentos, es que las dos han regresado al trabajo, o al menos a una actividad remunerada, a las pocas semanas de dar a luz a sus respetivos hijos. Sara, señora de Casillas, tuvo a su segundo hijo, Lucas, (que ya le vale el nombre, al pobre chaval le podrán llamar Cascas si a alguien se le ocurre unir la última silaba de su nombre con la primera de su apellido) el pasado 2 de junio y aún no había pasado un mes cuando empezó las grabaciones del programa “Quiero ser” que Tele5 ha estrenado esta semana. Anne, señora de López-Quesada, fue madre de su primer hijo biológico, Nicolás, el 5 de junio y está semana ha vuelto a TVE para recuperar su puesto de presentadora del programa “Gente”.

Relacionado con esta noticia

Es obvio que ninguna de las dos tiene problemas para dejar a sus hijos al cuidado de niñeras o de familiares, ni parece que sus respetivas empresas, o quienes les hayan contratado, las presionen para acortar su baja maternal so pena de perder su puesto de trabajo. Tampoco parece que estén obligadas a elegir entre su carrera profesional y su maternidad, de modo que el ejemplo que han dado a tantas mujeres, que pasan su permiso de maternidad sufriendo por si al regreso al trabajo les han cambiado las condiciones, es penoso.

Las personas famosas tienen una responsabilidad y pueden ser abanderadas de causas que las personas anónimas no pueden afrontar. Qué necesidad tenía Sara Carbonero de ponerse al frente de un programa en el que, además, no aporta nada. También es cierto que presentar “Quiero ser” tampoco es trabajar en una fábrica ni tan siquiera de cajera en un banco o dependienta de unos grandes almacenes. El trabajo es cómodo y le habrán programado las grabaciones a su medida, pero Sara a Carbonero, que no dudó en dejar su puesto de trabajo, como comentarista deportiva, para seguir a su marido hasta Oporto, en cuyo equipo de fútbol Iker Casillas ejerce de portero, le han cogido ahora las prisas para regresar a la televisión, aprovechando quizá el parón veraniego de las ligas de fútbol.

Anne, que sí tenía un trabajo fijo como presentadora del programa “Gente”, estuvo trabajando hasta mediados de mayo y ha vuelto a la tele a mediados de julio, con el parto de por medio. Me alegro de que Sara y Anne se hayan recuperado rápidamente, pero las bajas maternales no se conceden solo para que las madres superen el parto, sino para que puedan estar con sus hijos el mayor tiempo posible. Es un derecho que han reclamado las mujeres y que, si lo desean y así lo deciden, pueden compartir con los padres, pero no parece este el caso.

En las redes sociales, Anne Igartiburu reconoce que aún no está en forma y, al mismo tiempo, que deseaba volver al trabajo:”no me cuesta volver. Estaba deseando. Ver el programa en casa está muy bien, pero lo echaba de menos”, ha dicho. Imagino lo que pensará la madre, trabajadora autónoma, que no tiene más remedio que volver a trabajar al poco de dar a luz porque si no, no tiene ingresos, o la trabajadora fija que sabe que en su empresa la miran con mala cara desde que se quedó embarazada, por no hablar de la empleada eventual que evita tener hijos para no perder el trabajo.

Lo siento, no vale con ser superguapísimas, (y supersosísimas también, pero eso es otro tema,) Sara Carbonero y Anne Igartiburu no han estado a la altura; muchas mujeres (aunque no sé porqué) las tienen como modelos y eso, sí es una gran responsabilidad, no que te copien la ropa y el peinado.

Noticias relacionadas

Te puede interesar...

Más Sobre...

Loading...