Vidas propias

"Reconozcámoslo: las habitaciones de nuestras casas son uno de los mayores enemigos de la pasión conyugal"

Jorge Javier

5 de marzo de 2016, 10:59

Qué curioso el mundo de las giras. La semana pasada estábamos en Sevilla, gozando de una temperatura primaveral, y hoy domingo nos despertamos en Lugo con el cielo encapotado y lloviendo de a poquitos. Disfruto con ambas situaciones. Me sobrecoge la belleza de Sevilla, tan expansiva, y la de Lugo, tan melancólica. Y luego está el mundo hotel, que tanto a P. como a mí nos apasiona. Llegar a una habitación, hacerla tuya, estrenarla como si fuera tu casa nueva, vivirla, acomodarte a ella. Por no hablar de lo que tienen los hoteles como elementos revitalizadores de la pareja. Dejar una habitación de hotel sin haberlo hecho te deja como medio vacío, un pelín nostálgico. Quizás porque te remite a aquellos días en los que eras joven y cuando pillabas una la aprovechabas hasta que te echaban y dejabas la cama para el arrastre. Reconozcámoslo: las habitaciones de nuestras casas son uno de los mayores enemigos de la pasión conyugal. También hay quien dice que hay que variar: utilizar la cocina, el baño, el salón o el suelo de cualquier estancia. Ya. Y disfrazarse también. Cuando las parejas hablan de echarle picante a la relación yo suelo mirarles con los ojos entornados y asentir sin excesivo entusiasmo. Después de diez años de relación, disfrazarse de enfermeras o de bomberos me parece hasta antinatural. Seguir haciéndolo sin recurrir a curiosidades varias me parece ya un gran éxito. 

Loading...