"Me da la impresión de que es feliz y disfruta viviendo y además tiene tendencia a disparatarse"

¿Y tú qué opinas?

arturo valls

14 de noviembre de 2014, 08:00

Me ha gustado que Arturo Valls y Mamen Mendizábal se lleven los Ondas este año. Aparte de que son muy buenos en lo suyo también me caen muy bien.

 

Me gusta Arturo porque transmite buen rollo, tiene mucha fuerza presentando y parece que no se toma muy en serio a sí mismo. Me da la impresión de que es feliz y disfruta viviendo y además tiene tendencia a disparatarse. El Ondas le llega en un momento excelente. Se lo merece.

 

También Mamen Mendizábal. La conocí en el FesTVal de Vitoria, coincidimos saliendo de nuestras respectivas habitaciones del hotel. Acabamos hablando de perros porque P. llevaba en la solapa un broche que me hizo una fan con la figura de Cartago. Mamen estaba intranquila porque su perro estaba regular, tenía ya quince años y por lo que contaba no parecía que le esperase un futuro muy halagador. Estaba tan preocupaba que se estaba planteando volver esa misma noche a Madrid después de la gala para estar junto a él. Mamen me pareció cercana y muy sencilla. Saltó a la popularidad con ‘59 segundos’ y recibió muy buenas críticas por ese programa, pero a mí me gusta más en ‘Más vale tarde’, el que está haciendo ahora. Mamen tiene nervio, controla el pulso de la actualidad y una presencia rotunda en pantalla.

 

Por cierto, yo también he querido volver de Múnich a Madrid antes de lo previsto por los perros. No me gusta que pasen más tiempo con P. que conmigo. Además P. no para de enviarme fotos de ellos para meterme en el cuerpo las ganas de llegar antes a casa. Esta mañana me ha enviado una preciosa de los tres en el coche antes de llevarlos a la peluquería. Qué ganas de verlos. Y a P. también.

 

Por Jorge Javier Vázquez

Ya sé que no me conocéis y que nunca habéis oído hablar de mí… así que voy a aprovechar esta oportunidad para ir con frecuencia a mi archivo mental y vaciar la papelera en este blog en un intento de no colapsar mi ordenador personal, ya de por sí siempre lleno de ideas sin salida.