Vidas propias

"Álex vino al plató bien dispuesto, estuvo divertido y pícaro. Me conquistó, no nos andemos con rodeos"

selfie jorge con álex gonzález y ruben cortada

10 de febrero de 2015, 09:29

Álex González y Rubén Cortada vienen al plató de ‘Hay una cosa que te quiero decir’ y a mí me da la risa tonta. Había coincidido en alguna ocasión con Cortada, así que la impresión no fue tanta como la que me produjo estar cerca de González. Lo primero que me impresionó de él: su altura. Teniendo en cuenta la mía resulta razonable que todo el mundo me parezca alto pero es que él es altísimo. Y luego me cautivó su rollo. Álex vino al plató bien dispuesto, estuvo simpático, juguetón, divertido y pícaro. Me conquistó, no nos andemos con rodeos. Lo de que es muy atractivo es un por demás, así que no abundo en esa historia.

 

Aunque había visto a Rubén Cortada en varios lugares nunca me había tocado hacer nada con él en un plató de televisión y me sorprendió su timidez. Ser consciente de que cada palabra que digas o cada gesto que hagas va a ser examinado tampoco debe ayudar mucho a fomentar la espontaneidad. Rubén llegó muy cauto pero poco a poco se fue soltando y creo que al final acabó disfrutando con las historias que el programa les había preparado a él y a su compañero.

 

Una confesión: cuando se ponían de pie no podía dejar de mirarles las cinturas, tan envidiablemente estrechas. Levantarse por las mañanas con la inteligencia de Sartre debe ser angustioso; levantarse por las mañanas con esos cuerpos y esas caras debe ser extremadamente placentero. Cada vez tengo más claro que quiero reencarnarme en hombre objeto.

 

Loading...