El espectador

¡Que el 'Poli Deluxe' nos pille confesados!

Luis Rollán

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Sálvame Deluxe

5 de agosto de 2016, 09:41

Madre mía, ¡qué dolor de cabeza! Me había propuesto explicar todo lo que ocurrió anoche en la esperadísima entrevista de Luis Rollán en el 'Deluxe', pero, sinceramente, no me veo capaz. Y no es que no tenga tiempo o que no quiera yo que los visitantes de este humilde blog no estén al día de todo. ¡Nada de eso! Es que el asunto fue tan enrevesado que los espectadores no entendimos nada. Pero nada de nada. ¡Y eso que le pusimos voluntad! Lo de anoche fue el mejor ejemplo de todo lo que no hay que hacer en televisión. No se puede exigir al público que esté pendiente durante dos horas y media de una entrevista de la que no se está entendiendo nada. Y mucho menos que haga un esfuerzo por intuir lo que nadie se atreve a explicar en directo. Para acertijos y predicciones ya tenemos a Esperanza Gracia.


Luis Rollán tenía por delante una jornada compleja. Debía hacer frente a una nube de afirmaciones que amenazaban con dinamitar parte de su carrera profesional. ¡Ahí es nada! Acusaciones de haber traicionado la confianza de sus amistades para ganarse un dinero y pruebas que parecían confirmarlo todo. Se espera, claro, que cuando alguien decide acudir a un plató para contar su versión de los hechos, llegue con la lección estudiada y la táctica preparada. Sobre todo, si tenemos en cuenta que se trata de un periodista con muchas horas de directo a sus espaldas. Pero nada. ¡Nuestro gozo en un pozo! Fue tal el caos que se generó durante la entrevista que resultaba imposible comprender nada. Ni siquiera teniendo un máster en 'Sálvame'. Vamos, ¡ni Pilar Eyre lo entendió! Y si no lo entiende Pilar... Apaga y vámonos.

De repente, nos vimos inmersos en un batiburrillo de datos del que era imposible salir. Preguntas contestadas con evasivas, temas entremezclados que nunca llegaban a responderse y un invitado con demasiadas cosas que aclarar, demasiado que decir, pero con una estructura narrativa muy poco preparada. ¡Llego a tener el teléfono de María Patiño y le mando un mensaje! Luis Rollán se equivocó de estrategia desde el principio de la entrevista y no supo rectificar hasta casi el final. No sé dio cuenta -o no quiso darse- de que eran tantas las contradicciones y las incógnitas que tan solo tenía una opción: la verdad. Si desde el primer momento hubiese entonado un mea culpa y hubiese contado la angustia personal que llevaba soportando, puede que le hubiésemos entendido mejor. Al menos, lo hubiésemos intentado.

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Tras muchos minutos de enfrentamientos, el periodista se vino abajo y lloró. Abrió su sufrimiento personal y se sincero ante un público que no estaba creyéndole. Fue entonces cuando todo cambió de rumbo. Rápidamente, empatizamos con él. Incluso obviamos que su versión de los hechos fuese un tanto endeble -quedaron tantas incógnitas por el camino...-. Ese debía haber sido el punto de partida de la entrevista. ¿Por qué nadie se lo dijo? ¿O por qué no quiso hacer caso a los que le aconsejaron? Nunca lo sabremos. Ojalá alguien se hubiese puesto firme desde un primer momento y se hubiese dedicado a ir narrando y desgranando cada hecho para que pudiésemos hacernos una idea de todo. Al final, no nos ha quedado casi nada claro de esta polémica. Bueno, sí, que si llamas a alguien de 'Sálvame' es muy fácil que acabe grabando la conversación y emitiéndola en directo. Deberíamos volver a las palomas mensajeras. Al menos, ellas no podrían sentarse en el 'Deluxe' a rajarlo todo. Confidencialidad asegurada.


Y por si fuese poco, hoy toca el 'polideluxe' que va a confirmar lo que ayer ¿contó? el periodista. ¿Aguantaremos dos noches seguidas sin entender nada de nada? ¿Le preguntarán también si se lava el pelo todos los días como a Mónica Hoyos? Los caminos del 'Deluxe' son inescrutables. Palabra de Confuso.

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