Crónicas de una realidad pasmosa

"Selena Gómez demostró que las cosas importantes de la vida nada tienen que ver con los seguidores de Instagram"

Selena Gómez
Selena Gomez

Más Sobre...

Enfermedades de famosos Cantantes famosos

22 de noviembre de 2016, 18:04

Selena ha vuelto.

Puede que a usted le dé igual lo que haga la joven cantante de 24 años. Pero sepa que esta mujer, con tan poca edad es una de las personas más influyentes del globo terráqueo entero. Y eso es todo un mérito que ni usted ni yo hemos conseguido a su edad, ni posiblemente conseguiremos nunca.

No sólo tiene mérito acumular tanto poder con sólo 24 años. No ser imbécil es toda una virtud. Piense en todos esos famosos adultos e insoportables que no saben llevar el peso de la fama, aun en una escala mucho menor.

Selena es cantante, y gana mucho –muchísimo- dinero de sus discos y sus shows… Pero también es la persona que más réditos saca de su Instagram, ya que es la que más seguidores tiene del universo. (Se estima en torno a 500.000 euros el beneficio de cada foto que sube a la red social). Háganse ustedes una idea de lo que es eso. Vale, no pueden, ya lo sé.

Selena Gómez, la persona más seguida del mundo, famosa desde los 7 años –edad con la que empezó a trabajar en series de televisión- desapareció de golpe en agosto de este año. Se esfumó del planeta en el que tanta gente la sigue.

Anunció entonces que padecía ansiedad y depresión. Su vida, tan expuesta, tan hiperbólica, tan inmensa… se venía abajo. No le dio un bajón así porque sí. A la cantante le diagnosticaron lupus, una enfermedad autoinmune en la que se padecen dolores de intensidad variable que pueden afectar a todo el cuerpo.

Y desapareció.

Desapareció de las redes sociales que tan buenos dividendos le reportan, desapareció de la vida de sus millones de seguidores y ha estado replegada en sí misma hasta ahora. Selena apareció el otro día en los premios American Music Awards, como la gigantesca estrella mediática que es. Y con toda su honestidad se emocionó ante los asistentes, los followers (que queda más chachi que decir “seguidores”) y ante su amiga Lady Gaga que lloró al escucharla hablar de depresión.

Y esto, que a muchos les parecerá algo intrascendente y absurdo, en realidad sirve de mucho. Nos enseña que hasta quien tiene todo, puede padecer tragedias mundanas. Que los ricos también lloran. Que el ser humano es frágil, tenga la edad que tenga, y por mucha riqueza que acumule.

Selena, que recibió un premio a la mejor artista rock/pop demostró con su aparición y su emotivo testimonio, que las cosas importantes de la vida nada tienen que ver con el status, los seguidores de Instagram o la riqueza.

Noticias relacionadas

Te puede interesar...

Más Sobre...

Loading...