Crónicas de una realidad pasmosa

¡Qué duro es ser fan de artista 'viejuno'!

Maria Isabel

25 de febrero de 2016, 13:21

A María Isabel se le resistió el representar a España en Eurovisión, pero no se dio por vencida y ha estado suplicando a sus fans en redes sociales para que la voten en un certamen de Canal Fiesta (canal que desconozco, por cierto).  Las maneras de la onubense, que rozaban la extorsión, provocaron rápidamente un aluvión de críticas en twitter. No era para menos:

 “Si queréis que saque nuevo single tendréis que hacer lo que hacen los fans de otras personas. Si queréis que sea número 1 en Canal Fiesta y en ventas, tendréis que dejaros la piel”.

 “Os cansáis muy rápido. Hay que estar unidos, de conseguirlo entre todos y sentirnos orgullosos de lo que somos capaces de hacer. Así que os tenéis que poner las pilas para que saque nuevo single, porque me lo estoy pensando y depende de vosotros”.

“¿Lo entendéis ya o todavía no?”.

Obviamente estas no son formas de pedir nada a los fans, máxime cuando no le reporta beneficio alguno a nadie salvo a la joven cantante. Por eso precisamente, por ser joven, le perdonamos su vehemencia (tiene 21 años). Y porque pidió perdón a las pocas horas por su comportamiento. Emplazaba a sus seguidores a la gira del verano y les decía a todos lo importante que eran para ella en un generoso plural: “(…) Y que quede claro que sólo quería pediros eso, que sigamos votando, sigamos demostrando que podemos cumplir nuestros sueños…Y sigo diciendo que formáis parte de mi sueño… Somos una familia y me dejaré la piel siempre por vosotros.”

Todo esto me hace reflexionar sobre cómo es un fan de María Isabel, qué vida lleva o qué otros intereses vitales tiene. Desconozco los recintos en los que actúa María Isabel ni si hay centenas de personas coreando sus canciones. En los conciertos a los que voy sí que ocurre esto, aunque son grupos que no salen por televisión ni tienen la repercusión mediática de la joven artista. Por eso me pregunto si hay una escena cultural, musical que apoye a María Isabel y que la perciba como una artista única e insustituible al margen de la mercadotecnia (antigua y desfasada, sí).

También en estas horas me he enterado de que se vende la que fuera la academia de Operación Triunfo, una nave gigante que en su día fue toda una fábrica de sueños. Interpreto estas muestras de decadencia como evidencias de una cultura hueca que se cae a pedazos por estar mal apuntalada desde la base. ¿Dónde están hoy los fans de Beth, de Geno, de Enrique Anaut, de Juan Camús? ¿Los tuvieron alguna vez?

No puedo evitar sentir lástima por todos estos artistas que se deben a “su público” que adoran  a sus fans, y que según parece, dependen emocionalmente de ellos. El discurso de “Todo os lo debo a vosotros” me da tanta lástima como pereza.

Las redes sociales, la tecnología, los intereses y hasta los discursos políticos, están modelando un mundo diferente, con otras sensibilidades… Y muchos artistas se están quedando atrás. No hablo de la división entre cultura comercial o mainstream y underground.  Va más allá. Es un mundo joven, como María Isabel, que pese a manejarse perfectamente con las herramientas de nuestro tiempo, sigue anquilosado en un universo “viejuno” en el que los fans rinden incondicional pleitesía por su líder carismático… o eso se creen los artistas.

A los fans se les exige demasiado en estos entornos tan anticuados. Es normal que se desgasten en seguida, que no les llegue el mensaje y que se desencanten de su adoración. Ya vendrán otros idolillos igualmente asimilables para ocupar la fama del momento, el interés y la devoción.

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