Crónicas de una realidad pasmosa

¿Por qué caen mal Anabel Pantoja y Manuel Cortés?

Anabel Pantoja
anabel pantoja y manuel cortes

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Levántate All Stars

24 de mayo de 2016, 14:15

Lo siento pero no.

Ni Manuel Cortés (hijo de Chiquetete y Raquel Bollo), ni Anabel Pantoja (sobrina de Isabel Pantoja) tienen la menor gracia.

Son pareja artística en el programa 'Levántate All Stars' de Telecinco; y además actuaron en el último Sálvame Deluxe, ofreciendo un espectáculo anodino, triste, forzado y pretendidamente sensual. Soy consciente de que en lo personal no me gustan. También de que su estilo, no tiene ninguna actualidad ni interés artístico. Pero creo que hay algo en uno y otra que produce un rechazo atroz. Y no tiene que ver con mis intereses personales ni con el tipo de música que interpretan.

El caso de él viene precedido por una madre, Raquel Bollo, que atrae a la cámara precisamente por el rechazo que genera: Representa todos los estereotipos detestables de cara a la audiencia. Resulta ordinaria (grita mucho), egoísta (no juzga igual lo suyo que lo de los demás), pesetera (no mueve un músculo gratis), mentirosa (pillada en varias ocasiones), interesada (no valora igual su amistad con Isabel Pantoja que con otras personas)… Pero además ha hecho del victimismo un negocio; y eso, queridos todos, granjea mucho rechazo.

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Raquel Bollo y sus allegados, le hacen un flaquísimo favor a Manuel Cortés cuando dicen “lo buen artista” que es –expresión viejuna donde las haya- o la humildad que tiene el chaval, por “dedicarse a lo suyo sin vender su vida”.

¿De verdad alguien cree que este chico tendría la menor repercusión sin la historia de fama, maltrato y televisión que hay detrás? ¿De verdad hay novedad y talento suficiente como para hacerle tanto caso?

Para su madre es el más listo y el más guapo del mundo; pero a estas alturas de la vida, debería saber diferenciar entre la pasión de madre y la muy normalita realidad.

El muchacho no canta mal y es comedido en sus apariciones públicas. Pero no llama la atención ni sobresale por ningún particular. Tiene una expresión racial y triste que tendrá su encanto, pero yo en absoluto lo veo. De sus relaciones personales infiero que no es trigo limpio. Airear exigencias a su padre (públicamente, claro) o acabar de forma tan poco civilizada con una pareja (como pasó con Aguasantas) dice muy poco de él.

Su prima Anabel tiene un currículum todavía más vacío y expuesto: De ella sabemos que comenta cosas en los programas de televisión, que se operó sus partes pudendas para darles una nueva estética y que no tiene estudios. Ninguna de estas tres cosas, juntas o por separado resultan criticables. El problema es que todo, -absolutamente todo- lo defiende como si el mundo la atacara. Como si sólo ella pudiera tener razón. Es de esas personas que niegan la evidencia, no dan la razón a otro bajo ningún concepto, justifica lo que haga falta cuando es “de los suyos”, y es incapaz de admitir un error o pedir perdón.

Este tipo de rasgos (tan propios de la familia Pantoja, por otra parte) son los que crean antipatía y distancia a los telespectadores, que percibimos a la pareja de primos como interesados y sobreactuados delante de las cámaras. No nos engañemos, el interés o el morbo por verlos, viene por pertenecer a una saga polémica. Pero tanto a Anabel como a Manuel les falta la inteligencia, la experiencia y la bondad como para conectar con el público.

Cuando los veo –en Levántate All Stars, o en el Deluxe el otro día- siento rechazo, desesperanza, y un poco de tristeza también. ¿A alguien más le ocurre?

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