Crónicas de una realidad pasmosa

"Iman se ha ocupado de su marido y David de su mujer, han formado un equipo en la salud y en la enfermedad, y en la riqueza"

Diana Aller
David Bowie e Iman son pareja desde el año 1992

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Muertes y fallecimientos de famosos

11 de enero de 2016, 13:37

Empieza la semana con una noticia muy impactante para varias generaciones: la muerte de David Bowie, un artista esclavo de su fama y su personaje (mayúsculo, único, inspirador). Pero tras su atrayente persona existía un hombre -probablemente igualmente fascinante- con unas atribuciones tan humanas como el maldito cáncer que le ha matado.

Dejando a un lado la "influenciante" carrera artística de Bowie, nos encontramos con un hombre, David Jones -que es su verdadero nombre-, que ha aprovechado al máximo cada momento, que ha explotado su talento y ha disfrutado magistralmente de la vida. (Y en eso debería influirnos tanto como con su música).

Durante los 70, aprovechándose de su imagen única y superlativa, y por supuesto también de su talento, experimentó a lo loco con las drogas, la música y el sexo. Era lo que tocaba, por el momento de aperturismo, y por su edad, (era un veinteañero). Su primera mujer, Angie Bowie (ahora mismo recluida en el Gran Hermano Vip británico, por cierto) era tan alocada como él; y se decía que las mejores orgías de los 70 se hacían en su casa. De hecho, los rumores hablaban de “The big hole”, (el gran agujero), una cama inmensa en la que cabía mucha gente; incluyendo la más elitista high class de Reino Unido.

En 1972 Bowie admitió ser bisexual, y según su ex mujer Angie, mantuvo una especie de idilio con Mick Jagger. Años más tarde el artista se retractaría, explicando que se dejó llevar por los aires de libertad y la corriente del momento, pero que su pulsión natural era la heterosexualidad. Se definió como “un heterosexual en el armario”.

Su matrimonio duró hasta 1980, y dejó un hijo, al que llamaron Zowie Bowie (y que hoy vive convertido en director de cine con el nombre de Duncan Jones). Y David y Angie no volvieron a dirigirse la palabra jamás.

Bowie siguió con una vida muy agitada sentimental y artísticamente, y ya en la madurez (en los 90) conoció a Imán, una mujer espectacular y que como él, había roto todos los moldes con los que se había topado. Fue la primera supermodelo africana, la primera musulmana, y también la primera en caer rendida para siempre ante el influjo del artista.

Cuentan que ella se resistía a una relación con Bowie. No se fiaba, no quería enamorarse y no veía solidez al asunto. Ambos habían vivido rompiendo estereotipos toda su vida ¿Para qué cambiar? Pero el amor ¡ay el amor!… El amor los unió ya para siempre. Se casaron una primera vez en abril de 1992 en una ceremonia privada, y dos meses después en una celebración oficial.

Hasta hace unas horas, cuando David Bowie ha fallecido a causa de un cáncer, han permanecido juntos y han tenido una vida absolutamente normal (Normal pero con unas impresionantes carreras profesionales y muchos dividendos y propiedades, claro).

Tuvieron una hija, Alexandria, (Lexi) a quien Bowie ayudaba a hacer los deberes cada tarde cuando era pequeña. Ambos invertían su dinero en negocios y propiedades de lujo, juntos y por separado, y era habitual verles pasear por el parque o en un café de su barrio… unidos y en apariencia felices. Iman se ha ocupado de su marido y David de su mujer, han formado un equipo en la salud y en la enfermedad, y en la riqueza. Han tenido una vida juntos fantásticamente normal. No es que David Bowie se doblegara, ni renegara de la fama, es que en el fondo, muy en en el fondo, era humano. Tanto, que se ha muerto.

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