Crónicas de una realidad pasmosa

Si Cantora hablara...

Diana Aller
Cantora
Gtres

19 de julio de 2016, 11:03

La historia de la finca Cantora es la historia de Isabel Pantoja, sus amores y desdichas, pero también es un poco historia de España.

La Cantora, sita entre las localidades gaditanas de Barbate y Medina Sidonia, se encuentra en el camino de los pueblos blancos del Sur, concretamente en la carretera A396. Originalmente la compró Francisco Rivera “Paquirri” (En la intimidad, Paco) antes de casarse con Isabel Pantoja (En la intimidad, Maribel). Sobre una superficie de más de 500 hectáreas, se edificó la casa, de 2.000m; las cocinas; las bodegas, la huerta de las rosas, la piscina, los pozos, y las cuadras.

Pese a que se casaron en régimen de separación de bienes y que el torero había hecho un testamento, la finca acabó siendo una propiedad al 100% de la tonadillera. Aquellos muros han sido testigos de los más importantes vaivenes de la actualidad rosa. Veamos algunos datos al respecto:

1- Francisco, el mayor de los Rivera Ordóñez, llegó a recordar "Nosotros [Cayetano y él] vivíamos allí, pero, cuando murió mi padre, Cantora cambió. Ahora es una cosa distinta. Si voy, no la conozco”. Estaría muy bien que la matriarca, pasados los años y las desgracias, invitara a toda la familia a tomar unas pastas o unos alfajores a toda la familia que ha repudiado durante años ¿no?

2- Tras la muerte del torero, Isabel no se atrevió a ir a vivir en Cantora. La mantuvo cerrada, a cal y canto, durante más de 15 años. Con la viudedad, se le vino la casa encima y se atrincheró en la intimidad de su piso sevillano, donde fue levantando cabeza poco a poco.

3- El final de esta época viene marcado por Encarna Sánchez. Es la popular locutora quien la introduce en los círculos más selectos de la sociedad marbellí y también es en esta época cuando Pantoja ya no ve Cantora como una losa, sino como un lugar lleno de posibilidades. La relación entre ambas era un poco desigual, y consistía básicamente en que Encarna llenaba de regalos y compras a la tonadillera. Así por ejemplo, le compró a Isabel Pantoja la finca “La Garza”, de 37 hectáreas, situada en la carretera comarcal 343 de Medina Sidonia a Barbate.

4- Si Cantora hablara, nos podría explicar si son ciertos los rumores de celos coléricos de Encarna Sánchez cuando apareció en la vida de Isabel la también tonadillera María del Monte. ¿Hubo gritos? ¿Descalificaciones? Nos encantaría saber…

5- José Luis Valladares, empleado durante dieciséis años de Isabel Pantoja es uno de los mayores conocedores de los secretos de la finca. En su día explicó que la amistad entre Isabel y María se rompió por la cara dura de la familia de María, que entraba y salía de Cantora como si fuera suya. Contó incluso un dato sobrecogedor: Al parecer entraban en la cocina y abrían la nevera como si nada, razón por la cual Isabel Pantoja se acostumbró a cerrar con candado el preciado electrodoméstico. (Dato éste que Kiko Rivera validaría en Antena 3 posteriormente).

6- Juan Cuevas, el mayoral de la finca (y padre de Laura Cuevas, participante de Gran Hermano Vip 2015), también habló de Isabel Pantoja y sus relaciones más cercanas. Sobre Diego Gómez, el discreto novio que tuvo después, comentaría: "Isabel busca donde haya mucho dinero y Diego Gómez era un trabajador. Quiere a los amigos para sacarles cosas”. En realidad dijo muchas más cosas, y ninguna buena, y finalmente Juan Cuevas fue despedido sin indemnización tras media vida dedicada a Cantora y a la familia de Isabel.

7- Fue precisamente durante su relación con Diego Gómez, cuando Isabel decidió sacar más rentabilidad al nombre de Cantora y montar el restaurante “La Cantora” -con el plato estrella de “plato a la Pantoja”- y “Cantora kopas” en Fuengirola. Todavía no lo sabía, pero finalmente resultaría una idea descabellada. (Posteriormente sería condenada a pagar 92.000 euros a la empresa que llevó a cabo las reformas de «Cantora Kopas» y «Cantora Souvenirs» y tuvo que recurrir la sentencia al Tribunal Supremo). Diego Gómez era demasiado aburrido y majete, y la cosa terminó igual: sin chicha ni limoná.

8- Entonces llegó la locura, Julián Muñoz, alcalde de Marbella y casado ¡Qué divertida era esa época para los medios del corazón! En 2003, la propia Isabel recompró por 2,4 millones de euros, la casa de lujo “Mi Gitana” a la que se trasladaría con Julián Muñoz. Lo hizo a través de Carlos Sánchez, socio y mano derecha de Roca, que para que le sitúen, es el hombre que aparece haciendo pis en las famosas imágenes del camino del Rocío de, cuando se hizo pública la escandalosa relación entre Pantoja y Muñoz. Los cheques hipotecarios que la cantante depositó en el banco para pagar la casa nunca fueron cobrados. Daba que pensar que allí había dinero negro…

9- Meses después, una moción de censura obligó a Muñoz a dejar la alcaldía de Marbella y ella le acogió: le llevó a la finca Cantora y le dio un sueldo, según su propia versión en el juicio de 2012: “Jamás me dio dinero el señor Muñoz; era yo la que le daba él, le di trabajo, le di un sueldo”. Claro que lo que él diría después, también era fuertecito: “No quiero ni que me nombren a esa mujer, no quiero hablar de ella. Creo que me da mal fario. Yo me volví loco a su lado, no era yo. Perdí la cabeza. No me reconozco en ese hombre. En lugar de Julián Muñoz, parecía Julián Pantoja”. Sí que le dio mala suerte, sí. Hoy Julián se consume en prisión, donde acumula enfermedades y penas. Nunca volvió a tener suerte en la vida tras cruzarse con Isabel.

10- En 2006 hubo un incendio en la puerta de cantora. En los medios pudimos leer que al personarse la Guardia Civil para levantar atestado de los hechos, la niñera, Dulce (Supervivientes 2016), acusó a los fotógrafos de haber causado el incendio, lo que provocó un enfrentamiento entre la niñera y los periodistas, que terminó con dos de ellos prestando declaración ante la Guardia Civil sobre estos hechos.

11- En el año 2007, una semana antes de su detención, Isabel Pantoja vendió las tres fincas colindantes a Cantora. Además, el 100% de la finca familiar está embargado. Según apuntaron muchos, Pantoja habría dilapidado la herencia de Paquirri. Yo creo más bien que no ha sabido gestionar su patrimonio.

12- En 2011, la policía judicial entró en Cantora, con la orden de incautar todos los bienes. Son los momentos más bajos de Isabel Pantoja. Su mundo se desmorona, y Cantora parece más “La casa de Bernarda Alba”, que una finca llena de vida y alegría: Allí están los hermanos y la madre de Isabel, imponiendo su voluntad. Kiko Rivera, siempre díscolo y eternamente perdonado por todos. Las amigas de Isabel que entran y salen de la casa y de su vida, muchas veces son interesadas, cuando no filtran información a los periodistas. Y sobre todo Chabelita, que vive una adolescencia encerrada y a la vez con poco cariño e interés, es la gran víctima de Cantora.

13- El 21 de noviembre de 2014, Isabel Pantoja ingresa en prisión. Cantora se queda mustia sin su matriarca. Los desmanes económicos de la época de Julián Muñoz pasan una horrible factura a la tonadillera. En la primera puerta de acceso a la finca, las iniciales de la artista, indican que ese es su hogar aunque no viva en él.

14- En 2015 hubo una peculiar oferta de compra de Cantora: Unos actores porno norteamericanos, que simultaneaban su carrera con caballos y de reproducción de yeguas. Finalmente, no hubo trato. Por cierto, Cantora sigue a la venta, por si alguno de ustedes se anima.

15- Hasta tal punto es importante Cantora en los medios de comunicación, que hubo hace poco varios 'Sálvames' dedicados a Las Mellis, y al problema de las “filtraciones” de información. Acusaron directamente a Raquel Bollo de filtrar la reforma de la cocina de Cantora. Hasta ese punto hemos llegado, amigos.

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