El éxito inesperado de una de las mujeres más poderosas del mundo

Victoria Bekcham: Spice pija, mujer de futbolista, diseñadora de moda

¿Y tú qué opinas?

9 de diciembre de 2014, 17:46

Por EL HOMBRE CONFUSO

 

¿Quién hubiese imaginado que Victoria Beckham terminaría siendo la diseñadora británica más influyente del momento? Ni ella misma se lo hubiese creído cuando, hace unos años -más de los que pensamos-, se paseaba por los escenarios de medio mundo cantando aquello de 'if you wannabe my lover'. Victoria fue la Spice Girl pija, la más enigmática de todas y también la menos presente musicalmente hablando -entonar no fue nunca lo suyo, aunque mal tampoco cantaba-. Mientras sus compañeras asombraban al mundo con sus modelitos y sus gorgoritos vocales, Victoria se mantenía en un segundo plano, siempre vestida de negro y luciendo pierna, esperando el momento oportuno para abandonar su faceta como cantante y aspirar a horizontes más lejanos. ¡Imaginen su emoción cuando un joven David Beckham se fijó en ella! Pero vayamos poco a poco.

 

Cuenta la leyenda que Victoria, conocida en aquel momento como Adams -su apellido de soltera-, quiso ser cantante después de ver la representación del musical 'Fame'. Aunque, posiblemente, lo que la pequeña Victoria quería era ser una estrella del pop, con sus alfombras rojas, sus modelitos exclusivos y sus fiestas en los locales más lujosos del mundo. Nacida en el seno de una familia más que acomodada, se dedicó a estudiar baile, interpretación y moda -trató de hacer sus pinitos como modelo, mucho antes de refinarse hasta llegar a la Victoria que conocemos hoy en día- hasta que en 1993 llegó su gran oportunidad. La joven se presentó a un casting en el que buscaban chicas extrovertidas, ambiciosas y que supieran cantar y bailar. El resultado fue uno de los grupos de música más exitosos de todos los tiempos. Nacían así las Spice Girls, cinco chicas picantes que llegaron cómodamente al número 1 de ventas, tanto en Reino Unido como en el resto del mundo.

 

El plan de marketing de las Spice Girls fue diseñado por una mente de lo más brillante. Cinco chicas perfectamente diferenciadas, cada una con su estilo marcado, con su personalidad y hasta su uniforme para que el público pudiera identificarlas fácilmente -ya podrían hacer lo mismo los One Direction, que parecen cortados por el mismo patrón-. Victoria se quedó con la 'Posh Spice' -la Spice pija-, muy acorde con el tren de vida que había llevado hasta el momento, y premonitorio del que llevaría en el futuro. Rápidamente llegaron los rumores de playback, de peleas entre las integrantes del grupo y las giras multitudinarias, que las convirtieron en estrellas. Pero no todo iba a ser la música. A principios de 1997, Victoria conoció al futbolista David Beckham y empezaron a salir, pese a que ella tampoco tenía muy claro quién era -la cantante comentó que nunca se había interesado demasiado por el fútbol y desconocía el alcance de su popularidad-. Los tabloides ingleses empezaron a salivar en cuanto se enteraron de la noticia.

 

Victoria y David se convirtieron en 'los Beckham', la pareja más famosa, más buscada y mejor pagada del show business -lo que serían ahora Beyoncé y Jay-Z para el mercado norteamericano-. Y claro, así no hay quien trabaje. Las Spice Girls no pudieron remontar el éxito de sus dos primeros discos y acabaron claudicando con el tercero, titulado 'Forever' -un nombre de lo más apropiado, contando que fue el último de su carrera-. Con la disolución del grupo, empezaron los nuevos movimientos. Geri Halliwell fue más lista y se apeó de las Spice antes que las demás y pudo aprovechar la ventaja para colar sus nuevos temas en solitario en las listas de ventas. Victoria, igual que Mel B, Mel C y Emma, trató de labrarse una carrera separada de las Spice pero no tuvo demasiada suerte. Su primer álbum vendió a penas 50.000 copias y los productores pensaron que tampoco había que dedicarle más esfuerzos -su segundo trabajo no llegó ni a publicarse-. Pero el futuro le deparaba cosas mejores a la todopoderosa Victoria.

 

Rodeada de las personalidades más influyentes del mundo, la ex cantante probó suerte en casi todos los ámbitos. Grabó documentales, protagonizó 'realities', hizo cameos en series de éxito, publicó libros sobre moda, una autobiografía e incluso tuvo tiempo para reunirse con las Spice varios años después de su disolución para publicar un 'Greatest Hits' y hacer una pequeña gira mundial, acompañadas de sus respectivos hijos -el resultado tampoco fue como esperaban y el intento de volver a recuperar su cuota de fama en el mundo de la música se quedó en un mero intento-. Pero Victoria tenía demasiado que atender como para perder el tiempo ensayando coreografías. ¡Que el imperio Beckham no se gestiona sólo! Mientras su marido flaqueaba en su carrera en el deporte y se dedicaba a posar en calzoncillos para diversas marcas de ropa, Victoria iba recopilando portadas de revistas y editoriales para crear sus propias tendencias y plasmarlas en lo que sería su futura línea de ropa. Y sí, el mundo entero se carcajeó cuando la ex Spice quiso convertirse en diseñadora. Con el tiempo, tuvieron -tuvimos- que tragarnos nuestras risas.

 

¿Quién iba a pensar que Victoria Beckham tenía talento real para la moda? En esta época, donde cualquier famoso, por muy fugaz que sea, es capaz de convencer a una marca para que le deje poner su nombre en algún tipo de diseño, no era de extrañar que una de las mujeres más influyentes del mundo lanzara, antes o después, su propia marca. La sorpresa vino cuando ésta se convirtió en una de las favoritas de las celebrities. Y es que Victoria llegó a la moda con mano temblorosa. No se sirvió de su fama para organizar un lanzamiento mundial, repleto de lentejuelas, bombos y platillos, sino que -muy bien aconsejada- se arrodilló ante las grandes 'influencers' del momento y mostró su admiración. ¿El resultado? Una marca alabada por la crítica y demandada por el público -el que puede costearse uno de sus diseños-. Victoria Beckham dejaba de ser la ex Spice y la mujer del futbolista, para convertirse en la diseñadora. “Cuando empecé en la moda no pretendía demostrarle nada a nadie. Solo me quería probar a mí misma que era capaz de hacerlo”, ha declarado humildemente.

 

Y su esfuerzo ha quedado reconocido. Este año se alzaba con el galardón de la mejor emprendedora de Reino Unido y se afianzaba en el Olimpo de los diseñadores. Ahora, ¿quién se ríe ahora de Victoria Beckham? ¿Quién se atreve a considerarla una intrusa? Para que vean que no se puede juzgar a la gente por su fachada, por muy delgada que ésta sea.