La diseñadora sevillana vuelve a sus orígenes

Vicky Martín Berrocal celebra sus 10 años de carrera con su último desfile, ‘Volver’

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6 de febrero de 2015, 11:14

Por CONCHI ÁLVAREZ DE CIENFUEGOS

Vicky Martín Berrocal vuelve a la pasarela que la vio hacerse grande, volverse un talento imprescindible de los volantes y los faralaes, el Salón Internacional de la Moda Flamenca. Ahí, en el Palacio de Congresos de su Sevilla natal, Vicky ha vuelto tras dos años de ausencia, y para celebrar este regreso no ha podido escoger mejor nombre para su colección, ‘Volver’.

Han sido 10 años de duro trabajo, de demostrar que lo que estaba haciendo era realmente para lo que había nacido y que nada ni nadie le iban a arrebatar las ilusiones por convertirse en uno de los grandes nombres de la moda española. Ahora su firma no es ningún proyecto, es una realidad. Ya no sólo diseña trajes de flamenca, sino que también viste a invitadas a bodas o elegantes eventos y tiene complementos con sus iniciales grabados en ellos, dejando bien claro que Vicky es mucho más que sensuales gitanas.

Su última colección ha sido un homenaje a todas las personas que la han estado apoyando durante estos años. Amigos, familiares, y también seguidores, porque Vicky despierta verdaderas pasiones entre gente que tan sólo la conoce por su trabajo, su blog o sus redes sociales. Y ha sido esta misma gente, fans incondicionales, los que agotaron las entradas a su desfile en menos de 3 días, algo asombroso.

Vicky le encomendó a los asistentes al desfile un favor muy personal: debían seguir un estricto dress code. Todo el mundo debía vestir de negro. A sus amigos se lo pidió de manera personal, pero al resto de asistentes se lo dijo a través de las redes sociales: “Como ya sabéis que no soy mujer de callarme nada, me gustaría que supierais que me haría especial ilusión que todos los que acudáis a mi #desfile #simof2015 fueseis vestidos de negro... así también se lo estoy pidiendo a mis invitados”, les decía. Y así quedó un patio de butacas elegantísimo y entero vestido con uno de los colores del desfile.

Ha sido su colección más arriesgada, más moderna. Ella demuestra que la moda flamenca es un campo enorme aún todavía por explotar, donde se pueden trasladar tendencias vistas en otras pasarelas como el ‘boho’, el minimalismo y hasta el estilo más gótico y oscuro.

Vestidos hechos en piel, con insinuantísimas transparencias y alma, mucha alma, como todo lo que ella hace. Así, las flamencas más clásicas han dado paso a las que nunca se nos ocurriría pensar encontrar en el albero de una feria, pero con las que nos encantaría toparnos en eventos de noche en los que lo más importante es dejar boquiabierto al personal.

Además, Vicky ha estado arropada por amigos y familiares. Su hermana llegaba del brazo de su madre, sus mejores apoyos; y su exmarido, Manuel Benítez, saludaba cariñoso acompañado de su inseparable Virginia Troconis. La pareja sigue manteniendo una excelente relación y la hija de ambos se siente muy integrada con la familia que formó el torero tras la separación de su madre.

Otros nombres, todos vestidos de negro como mandaba la etiqueta, también hacían acto de presencia por la pasarela sevillana. Bibiana Fernández, Jorge Cadaval con su marido y su hermana, Mar Flores o Ana García-Siñeriz, eran otros de los invitados más especiales que aplaudieron hasta hacer llorar a Vicky desde la primera fila de sus asientos.