El temible 'Faruq' de 'El Príncipe' se sincera

Rubén Cortada al natural

¿Y tú qué opinas?

20 de febrero de 2014, 13:07

Mide 1,89, calza un 45, tiene una circunferencia de pecho de 96 cm y una de cintura de 80. Y no, no nos hemos acercado a él con una cinta métrica. Las medidas de Rubén Cortada son de dominio público.

Basta consultar en las fichas de las agencias que le representan como modelo en París, Milán, Barcelona, Copenhague o Hamburgo. Y es que antes de triunfar en la interpretación, este cubano nacido en La Habana hace 29 años –y afincado en España desde hace seis– triunfó desfilando y posando. El pasado otoño dio un aviso con un breve pero crucial papel en ‘El tiempo entre costuras’: él era Ramiro, el hombre que le descubría el lado más salvaje de la vida al personaje interpretado por Adriana Ugarte, con nefastas consecuencias. Ahora acaba de dar la campanada con su papel del narcotraficante Faruq en la serie de moda, ‘El Príncipe’.

¿Te consideras el sex symbol del momento?

Sinceramente, no. Siento miradas en algunas sitios, pero nada más [risas]. Me costó mucho trabajo que me dieran una oportunidad para trabajar como actor, después de tantos años haciéndolo como modelo. Parece que he llegado; ahora lo difícil es mantenerme y seguir preparándome para que mis proyectos suban de nivel.

En ‘El tiempo entre costuras’ te doblaron, pero en ‘El Príncipe’ ya oímos tu voz. Has tenido que cambiar tu acento. ¿Te ha costado mucho?

Sí, han sido muchas horas y días invertidos en ello. Ya se me ha pegado bastante el acento de aquí, pero supongo que es fácil que me salga otra vez el acento cubano, lo tengo desde niño. En alguna ocasión he tenido que ir al logopeda tres veces en un día.

¿Qué tal con tus compañeros y enemigos en la serie, Álex González y Jose Coronado?

Con Álex he hecho buena pareja, es un tío con el que te diviertes mucho, es muy espontáneo y conectamos. Jose es un maestro, me ha enseñado todo lo que él ha aprendido en este tiempo. Es muy generoso, no le ha importado dedicarme tiempo para ayudarme.

En ‘El Príncipe’ encarnas al mayor narcotraficante del barrio más peligroso de España, en Ceuta. ¿Cómo ves tú al personaje, más allá de que es el malo de la serie?

Es un tío que se enfrenta a lo establecido. Va a marcar el territorio que se ha ganado durante su infancia y la gente va a tener que respetarlo. La policía tendrá que tener cuidado con él.

¿Te preparaste de alguna manera especial?

Me encontré con agentes de policía y pregunté cómo era un interrogatorio. Te enfrentas a esa mirada que te ve como culpable y estar por encima de ella, como es el caso de mi personaje, está muy bien. Sientes la tensión y la adrenalina.

¿Cómo te has desenvuelto con el árabe?

Bien, Hiba Abouk me ha ayudado mucho. No puedo mantener una conversación pero te saludaría, te insultaría y rezaría.

En ‘El Príncipe’ hay muchas escenas de acción. ¿Te gusta?

Me encantan, pero de momento yo no he tenido que correr  mucho, la verdad, solo doy órdenes a la gente.

Rubén, al que el actor Miguel Ángel Silvestre, iba para tenista, un sueño que abandonó en la adolescencia. Después, empezó a estudiar Ingeniería Automática para seguir los pasos de su padre, pero una profesora le habló de la posibilidad de trabajar de modelo y recorrer el mundo. No se lo pensó. Se conoce París, Milán y Los Ángeles al dedillo. Desfiló para Jean Paul Gaultier y fue imagen de Guess, Calzedonia o Roberto Verino. Después vinieron las clases de interpretación, un pequeño papel en el serial ‘Bandolera’ y ese gran escaparate que fue ‘El tiempo entre costuras’. En cuestión de amores, no se le conoce ningún nombre propio. Rubén dice que su abuela le enseñó que de mujeres no se habla.

¿Cuándo decidiste dejar de ser modelo?

Poco a poco me fui interesando por la interpretación y cuando me llegaban trabajos de modelo no tenía tiempo para viajar. Fue sucediendo, no fue que parara y ya está.

Tu primer trabajo fue en el serial ‘Bandolera’, pero parece que ’El tiempo entre costuras’ ha sido el punto de inflexión en tu carrera. ¿Es así?

Supongo que sí. La serie ha tenido mucho éxito y la gente ya me pone cara. Es un antes y un después, agradezco mucho a los que apostaron por mí, se la jugaron y funcionó.

¿Has tenido otras ofertas además de ‘El Príncipe’?

Sí, pero no eran cosas serias. Estuve a punto de hacer una obra de teatro, pero no podía participar en la gira, así que tuve que tomar otro camino.

¿Te da miedo encasillarte como el guapo de las series?

Yo no me veo así, por lo tanto no. Disfruto desde dentro, es muy bonito vivir dentro de mí.

Ahora que ha terminado el rodaje de ‘El Príncipe’, ¿qué vas a hacer?

Supongo que viajaré a casa, a Cuba, y estaré con mis seres queridos hasta que empiece el rodaje de la segunda temporada de la serie.

Pareces un poco tímido...

Soy así, ni tenso ni serio.

¿Cómo es Rubén Cortada fuera de las cámaras?

Soy buscador de risas, selecciono a la gente por lo mucho que me hace reír.

¿Bailas salsa?

Bastante mal.

¿Cómo sería tu chica ideal?

Las mujeres me gustan inteligentes y con sentido del humor, ese es el mínimo. Después, lo importante es que haya química.

¿Te decantas más por un tipo como Adriana Ugarte en ‘El tiempo entre costuras’ o como Hiba Abouk en ‘El Príncipe?

Es difícil la elección. Mi abuela me enseñó que de mujeres no se habla. 

Lo más visto

  1. Esta semana, en Lecturas, Kiko, Makoke y sus hijos nos reciben en su casa
  2. Kiko Matamoros: "Me gustaría que mi hija Ana tuviera relación con sus hermanos"
  3. Rocío Flores Carrasco habla claro: "Mi madre ni me va, ni me viene"
  4. El peor momento de Antonio Orozco
  5. El último susto médico de Belén Esteban