Entrevista a la actriz

María Valverde: "Yo no me cambio por nada ni por nadie"

¿Y tú qué opinas?

María Valverde
gtres

12 de diciembre de 2014, 09:40

Eran la pareja de moda. Guapos, con éxito… pero un día, contó María Valverde, dejó de saber de él, de Mario Casas, que simplemente desapareció y que con su ausencia descubrió que había compartido los últimos años de su vida con un total desconocido. Aquellas declaraciones nos hicieron creer que su ruptura había sido muy pero que muy traumática. Sin embargo, la actriz que vive una racha profesional impresionante protagonizando superproducciones ‘made in Hollywood’ o como imagen de perfumes como el de Nina Ricci, confiesa a Lecturas que el año 2014 ha sido, sin embargo, el mejor de su vida. Con sus luces y sus sombras, por supuesto, pero muy intenso, tanto, que le parece hasta bonito. Que, en resumen, se ha sentido viva. Dice que ha descubierto que el amor hay que sentirlo no sólo por quien te acompaña, sino sobre todo por uno mismo, que ese es el verdadero amor. En Londres ha descubierto que se puede dar marcha atrás. No exactamente, porque no se arrepiente de nada, pero se marcha a hacer lo que cualquier jovencita de su edad habría hecho ya mientras ella triunfaba en el cine. Está dispuesta a equivocarse otra vez. A tropezar y a sentirse torpe. Quien sabe también si en el amor…

 

¿Cómo ha sido la experiencia de ser la nueva musa Nina Ricci?

Para mí, Nina Ricci significa formar parte de una familia de ensueño. Me siento muy identificada con la fragancia, sobre todo, por ser mujer y ser joven. Empecé con Nina muy joven y con ella a descubrir el mundo del perfume y a darme cuenta de que existe una fragancia para cada momento del día. Que eso es muy importante y en cambio no le damos importancia. Que cada momento puede tener su olor. De hecho, con el olor puedes conseguir muchas cosas. La imagen fresca y juvenil de la marca, esas ganas de comerte una manzana  (el frasco tiene esa forma), va mucho con mi personalidad.

 

¿Y cómo es esa personalidad? ¿Cómo eres tú?

Bueno, a veces me apetece ser más dulce, otras más ácida… Como jugar con tu olor supongo… Lo bonito es que como cada olor corporal es distinto, cuando utilizas un perfume cada fragancia huele diferente en cada persona.

 

Yo tenía una imagen de ti quizás mediatizada por tus personajes, como una niña romántica, rebelde sí, pero con un fondo clásico

Sí. Puede ser. Es la imagen que doy, quizás también porque es la imagen que recibo, o sea, lo que la gente espera de mi. Me gusta ser dulce.

 

Pero ¿es real? ¿interpretas?

Soy as, sí, pero también tengo la ‘María gamberra’, que no saco mucho porque no es lo correcto, claro (risas). Soy bastante de saber donde estoy y de ser consciente y consecuente con mis actos. Puedo serlo todo, claro, como todos somos un poco gamberros, cariñosos, dulces…

 

Tú, ahora, triunfando fuera de nuestras fronteras.

Llevo trabajando bastante tiempo fuera, pero ahora parece que suena más ¿no? No hay que volverse locos y  tener la cabeza sobre los hombros… Aunque sí es verdad que el estreno de Londres fue para mi como un cuento de hadas (risas) y hasta me quise vestir así para la ocasión y disfrutarla.

 

Londres… He leído que te quieres afincar allí.

Sí, me voy a Londres pero voy a estar yendo y viniendo a España. Para mi España es muy importante. Es donde está mi familia y mis amigos. Es una país donde quiero seguir trabajando, donde he crecido y en el que tengo muchas fe con los proyectos y profesionales que hay, y donde quiero trabajar. Londres es una experiencia vital. La gente joven tenemos que salir donde podamos y no perder la oportunidad de convertirte en nómada. Creo que cuando uno quiere ser buena persona, buen padre, buen abuelo… tiene que haber tenido muchas experiencias que le enriquezcan.

 

Pero ¿por qué Londres y no Los Ángeles? Que es donde toda actriz tiene la Meca, ¿no?

Es que no me voy a Londres por trabajo. Me voy por un tema vital. Por enriquecerme. Por la cultura, por el arte, por la música, por las calles, por el idioma… Por todo. Soy europea y me gusta Europa. Y me gusta estar cerca de los míos. Además, en Londres tengo una pequeña familia de amigos y es como si tuviera una segunda casa. Creo además que es muy importante sentirte torpe y buscar ese sitio fuera de tu área de confort. Eso es lo que te hace evolucionar.

 

¿Evolucionar es lo mismo es escapar?

No, para nada. No escapo. Me voy para crecer. Me voy quizás para equivocarme más. Soy un poco masoquista (risas) Hay que tomar riesgos en la vida, sino es todo muy aburrido ¿no?

 

Cuando llega el fin de un año todos hacemos un balance de lo bueno y lo malo. ¿cuál es el tuyo?

Sin duda el mejor año de mi vida. Ha sido un año de luces y sombras, pero ha sido todo tan intenso y tan bonito… A día de hoy, de verdad, la luz que me ha invadido es la que nunca he sabido encontrar dentro de mí y… como mujer, ha sido un descubrimiento. Espero que esto siga el año que viene.

 

Entonces, ¿pesa más lo bueno que lo malo o es que lo malo te ha hecho descubrir que hay otras cosas mejores?

Pesar nunca pesa nada, pero lo malo es lo que te hace crecer más, sí. Las cosas malas te llevan a sacar tu valentía y tus ganas de echarte pa’lante y a darte cuenta de la gente que está a tu alrededor.

 

Estar sola te ha hecho dar un paso hacia adelante, ¿no?

Sin duda. Así ha sido

 

¿Te arrepientes de lo que has dicho de Mario?

Creo como persona pública tenía que mostrar mi lado personal. Yo estoy contenta con las declaraciones que hice, las interpretaciones que se hagan de ellas son de cada uno. Pero sí, era lo que quería decir. Incluso, me habría gustado decir más cosas.

 

¿Como qué?

Me habría gustado decir más cosas… O no (risas) Pero las cosas pasan por algo y se dicen también por algo.

 

Entonces ¿cuál es el mejor bálsamo para curar el corazón? El trabajo, viajar, la familia… encontrar otro chico que te enamore… O sea, el amor.

El amor, sí, pero el amor por mi misma. Es algo a lo que no le damos importancia, pero es lo que todos tenemos que buscar: el amor por uno mismo… Suena un poco egoísta.

 

Porque a veces nos preocupamos mucho del otro y nos olvidamos de nosotros ¿no?

Nos olvidamos de nosotros y no vemos el ser en que nos hemos convertido… tenemos que darnos más importancia, al fin de al cabo, nacemos y morimos solos.

 

María, ¿has vivido más rápido que otras chicas de tu edad y has dejado de vivir cosas que esas chicas si han vivido?

Sí, probablemente. He vivido cosas que no me correspondían sí, pero he entendido con el tiempo que a mi me correspondía vivirlas así. Yo siento orgullo de las decisiones que he tomado. Ahora siento que voy para atrás (risas) que voy a otro sitio donde no he estado… Es interesante. (risas)

 

¿Qué vas a hacer esta navidad?

La voy a pasar en familia. Estoy muy emocionada porque este año me apetece un montón la Navidad. Voy a estar con mi familia y mis amigos que son mis pilares y estar con ellos, un regalo. Voy a bebérmelos enteros, que luego les echo mucho de menos.

 

¿Te da miedo enamorarte otra vez?

No me lo planteo. Esas son cosas que uno no decide. Las cosas pasan por algo, hay que dejarse llevar. Y yo, yo lo que quiero es sorprenderme… Y no me cambio por nada ni por nadie.

 

¿Quieres dejarte respirar?

Es que no me veo con nadie… Y no me lo planteo… Que hay cosas más importantes. El amor de la familia por ejemplo es impagable…

 

Oye, ¿pero es verdad que se te paraba el corazón besando a Christian Bale?

Es verdad (risas) el corazón y la respiración.

 

Fíjate que dicen que es un poco estrella de más…

Para mí ha sido todo un caballero. Me ha hecho reír, me ha tendido la mano siempre, que el tema del idioma es una barrera importante… Jo. Ha sido maravilloso. Es que Christina es uno de mis actores favoritos y estar ahí, con él, es algo que no te terminas de creer…. Pero sí, podré decir a mis nietos que me ha besado Christian Bale… en sus brazos, se te para el tiempo.