ÁLBUM: Algunos locos despropósitos paternos

Los 14 disfraces que jamás debería poner a un niño (ni en Halloween)

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Motero con barba y todo...

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Anciana con taca-taca

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PAQUETE DE TABACO. De paquete de tabaco (no se olviden de qué va disfrazado el padre...)

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Sofía, de 'Las chicas de oro'

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¿Se reirá este niño tanto como sus padres del disfraz de Hannibal Lechter?

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Luchador mexicano

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Elvis, en su época más decadente

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Gimnasta de aerobic, circa 1980

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Ambientador de coche, para más escarnio, en forma de pino

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Prince (no hay nada más que decir)

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'Wayne's world', del programa de la MTV, circa 1990

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'The big Lebowsky'. Yes, dude.

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Una mini culturista

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Chucky, el muñeco diabólico (¿sabrá el niño de quñe va disfrazado?). Chucky, el muñeco diabólico (¿sabrá el niño de qué va disfrazado?)

31 de octubre de 2014, 13:28

Por MARÍA SEGOVIA

Llega finales de octubre y, pese a quien pese, las calles de todas las ciudades del país se llenarán de gente disfrazada. Sobre todo niños. Es Halloween y ya nada se puede hacer por evitarlo. Intégrese y disfrácese. Al menos, disfrace a su hijo.

 

Pero, ¡cuidado! No todo vale cuando se trata de disfrazar a un niño, sobre todo si se trata de un bebé. Un ser sin conciencia de sí mismo que no sabe lo que lleva puesto y que es capaz de reir mientras se le toma el pelo. No sea cruel, pues, con su retoño.

 

¿Que eso es imposible? ¿Que con un hijo no se puede ser cruel? Vaya, eso es que no ha visto usted las fotos que acompañan este artículo. Nosotros nos hemos reído, y mucho, de estos pequeños bebés disfrazados cruelmente por sus padres.

 

Es Halloween, de acuerdo, pero no hace falta sacar lo peor de uno como padre. Chucky, el muñeco diabólico, es un monstruo. Y los moteros violentos no son el mejor ejemplo para un bebé.

 

¿Qué le gusta a usted mucho Prince? Pues cómprese un disco, o póngase los miles que ya tiene en casa. Pero, por favor, no disfrace a su hijo como a su ídolo. Por favor, repetimos. Porque hay otro factor importante: los bebés crecen.

 

Y cuando su hijo sea mayor, a lo mejor se lo hace pagar. ¡Bien que hará! Mientras tanto, pasen y vean (y rían), de lo que nunca hay que hacer con un bebé.

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