¿Mimados, quién?

Las excentricidades más caras de los famosos con sus hijos

Dormitorios de lujo, roperos más exclusivos, fiestas carísimas, joyas XXL...

Kim Kardashian Victoria Beckham Beyoncé Gwyneth Paltrow David Beckham Angelina Jolie Mariah Carey Sandra Bullock
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23. North West

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Harper seven pedicura. Harper Seven Beckham

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Suri Cruise

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blue ivy. Blue Ivy

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Louis Bullock

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Gwyneth Paltrow. Apple y Moses Martin

Gtres

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brooklyn beckham chloe. Brooklyn Beckham

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Max y Emme Anthony

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Monroe y Moroccan Cannon

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Zahara Jolie-Pitt

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north west kardashian. North West Kardashian

Conchi Álvarez de Cienfuegos

@conchiacl

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Hijos de famosos

8 de septiembre de 2015, 09:44

Tras ver a la pequeña North West luciendo un collar de oro con eslabones XL, nos hemos preguntado por cuáles son los hijos más mimados de las celebridades. Famosos que transmiten sus excentricidades a sus renacuajos y que crecen pensando que lucir alhajas de varios kilates al cuello es lo más normal del mundo. Estos padres demuestran su cariño a golpe de talonario y tirando de tarjeta.  No decimos que solo sepan quererlos a través de la VISA, no, nos referimos a que todo parece poco para sus querubines y, a veces, se pasan con los regalos y atenciones que tienen con ellos.

También nos ha hecho reflexionar sobre el tema una fotografía compartida por Victoria Beckham en Instagram, donde saca a su hija recibiendo una ‘mani-pedi’ completa. Harper Seven tiene 4 años y yo a esa edad me mordía las uñas, no me preocupaba en usar endurecedor y llevarlas perfectamente limadas. Pero, como decimos, los niños de los famosos viven en una galaxia muy, muy lejana, donde las casas en los árboles tienen instalación eléctrica y moqueta, las bañeras tienen incrustaciones de cristales Swarovsky y las cunas forma de carrozas de la Cenicienta. Mejor no sigamos comparándonos.

En su universo de excesos y excentricidades, los menores crecen pensando que eso es lo normal y muchos, cuando no consiguen lo que quieren, se agarran unos traumas de padre y muy señor mío. Suerte tenemos el común de los mortales, que, como nunca hemos vivido tales lujos, el trauma ni nos roza. No, si al final, vamos a ser más afortunados que ellos, no creáis.  

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