Así contó su historia

'La vida es un regalo', la lección de María de Villota

¿Y tú qué opinas?

María de Villota

12 de octubre de 2013, 09:53

"Y un día te das cuenta de que vivías dormido, pasabas a ciegas y sentías a medias. Si un accidente no ha parado en seco tu vida, vive soñando, pasea observando y ama apostando. Si un accidente ha parado por un momento tu vida, sabes de lo que estamos hablando. Este libro es para vosotros". Escribió María de Villota en la dedicatoria del libro que iba a presentar hoy  lunes, ‘La vida es un regalo’.

María confiesa por primera vez, más allá de su círculo íntimo, qué pasó por su cabeza durante aquellos cinco días que permaneció en coma y fue sometida a 30 horas de intervenciones, tras un gravísimo accidente a bordo de su bólido. María, que era probadora de coches, soñó que pasaba las pruebas para ser piloto de Fórmula 1. “Para mí fue tan real que, cuando desperté, no me creía que hubiese estado en otro sitio. Incluso estaba muy contenta porque lo había logrado”.

“Podría haber vivido y decidí seguir luchando. No solo vivir es decidir, morir también puede ser una decisión de tu subconsciente”.

María burló la muerte, pero rápidamente tuvo que enfrentarse a que su sueño de ser piloto de Fórmula 1 se había hecho añicos. Los cirujanos no pudieron salvar su ojo derecho. Ponerse al volante de un bólido iba a ser casi imposible. En el libro, recuerda el desolador diálogo con el médico que le dio la noticia: “¿Usted necesita dos manos para operar? Pues yo soy piloto de Fórmula 1 y necesito dos ojos para pilotar”.

“Creo que aún lloraba por los dos ojos, al menos así lo sentí. Desde ese día, ya solo llora uno”.

‘La vida es un regalo’ no es solo un testimonio de supervivencia y valor, también lo es de amor. Del amor que María vio en las caras de su familia cuando despertó. Del amor que vio en la cara de Rodrigo, el que sería su marido. Ella, sin embargo, ignoraba lo que los demás veían: un rostro con más de cien puntos, media cabeza rapada y “una sonrisa que solo era media sonrisa”.

Una sonrisa que María, a lo largo de su libro, consigue mantener hasta el final, hasta las últimas líneas:

“¡Sonríe, por Dios! O por quien tú quieras, pero sonríe, porque hoy estás aquí y te queda mucho por vivir en este día. 

Y decide.

Decide si quieres solo llegar o pasear este increible camino.”

'La vida es un regalo'. La muerte, que llegó como otro presente caprichoso la mañana del viernes 11 de octubre en un hotel de Sevilla, ha hecho que la protagonista de esta historia de superación no pueda estar ahí para compartirla con todos. Para contarnos con los labios rojos el por qué de los labios rojos o hablarnos de Morgan, el perro y el pirata.

"'La vida es un regalo' es el testimonio conmovedor y apasionante de una mujer que no ha renunciado a seguir pilotando con mano firme su propia vida." Reza el texto de la contracubierta del libro. Lamentablemente, no todo estaba en manos de María, y por desgracia no podrá seguir haciéndolo.