Tiene dos niñeras y publicará un libro

La gata de Karl Lagerfeld estrena línea cosmética

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Gato de Karl Lagerfeld
Gtres

14 de julio de 2014, 12:53

Por CONCHI ACL

Sabíamos que esto podía pasar. Y ha pasado: Karl Lagerfeld (80), como la loca de los gatos de los ‘Simpsons’, vive por y para su gata. Hasta el punto que la mascota tiene hasta su propia línea de cosmética. Sí, la gatita Choupette será la protagonista de uno de los productos estrella de la firma Chu Uemura, línea que ha sido bautizada como 'Shupette', un juego de palabras entre el nombre del gato y el de la marca. Es lo último que le faltaba a la minina más mimada del mundo.

El idilio entre Lagerfeld y su gata empezó cuando el modelo Baptiste Giabiconi se lo regaló en enero del 2013. Hasta entonces, la vida de Karl trascurría sin demasiado sobresalto entre batidos de dieta, trabajo en su taller, interminables horas en la biblioteca de su lujoso apartamento parisino buscando inspiración y latas de cola light. Poco tiempo para el ocio, pero sacar a delante las colecciones para Chanel y las de su propia firma es lo que tiene, que uno no puede parar un segundo. Con la llegada de Choupette, de ojos celestes y pelaje claro, todo cambió.

A pesar de que Karl en su día dijo que no se veía como un padre y que no le gustaría nada tener hijos, el corazón de hielo de este alemán se ablandó con la llegada de Choupette, que se ha convertido no sólo en el centro de su vida, sino también en el de sus redes sociales. Que si una foto de la gata en la cama (“domingo vago”) , otra junto a una revista (en la que se publica un reportaje sobre ella), un #tbt del animal cuando sólo era una cachorrita (#tbt es ‘throwback thursday’, algo así como ‘jueves de echar la vista atrás’). La lista es interminable. Karl ha encontrado en el animal su mayor inspiración y la retrata a todas horas. Vamos, que vive en un ‘caturday’ perpetuo.

Dos niñeras a su servicio

 

Por eso es lo más lógico que el Kaiser de la moda no escatime en gastos cuando de cuidar a la gatita se trata. Así que cuando él no está presente, al animalillo no le falta de nada.

Veamos algunos detalles de la vida de la gata: tiene dos niñeras dedicadas exclusivamente a su cuidado. Son las encargadas de procurar satisfacer todas sus necesidades y caprichos. Con todo, seguramente estaría más que feliz con un ovillo de lana o un papel arrugado.

Choupette también es toda una geek. Sí, este felino juega con el iPad dominio (o eso dice su propietario), aunque nosotros no estamos seguros hasta que punto entiende el gato lo que está haciendo, o si rayará con sus garritas la delicada pantalla de este ‘gadget’ salido de Apple.

Come y cena conmigo en la mesa, con su propia comida. Eso sí, nunca toca la mía”, dijo Lagerfeld en una entrevista a WWD, “no quiere comer en el suelo”, la excusaba, dejando bien claro, una vez más, que una gata muy especial.

Llega la hora de dormir y...¿dónde se acuesta la mascota de Karl? En una mullidísima almohada de Chanel que Karl escogió ex profeso para ella y que, como es natural, el animal adora. Además, el alemán está ultrapreocupado por la salud de su gato. Las visitas al veterinario se producen con extremada puntualidad: cada 10 días. Le pase algo o no, la lleva para que revisen que todo ande correcto para que la salud de su gata sea de hierro.

Como es de imaginar, la vida de este minino es apasionante (adornada hasta la extenuación por su dueño). Tanto, que sus niñeras registran cada cosa que hace en el diario del animal, para que así Karl lo pueda revisar y no se le pase ninguno de los avances de su mascota. Como los niños en el colegio.

El futuro profesional lo tiene resuelto

 

Su condición de gato estrella le ha valido un contrato con la firma de cosméticos Shu Uemura, con la que ya ha colaborado el Kaiser. Será la protagonista de esta colección que llevará por nombre ‘Shupette’, haciendo un juego de palabras entre el nombre del animal y el de la firma nipona.

Pero no es el único proyecto que ahora se trae entre patas este gato. También tiene pendiente de publicación de ‘Choupette: The Private Life of a High-Flying Fashion Cat’, un libro de 128 páginas con ilustraciones y fotos del minino. Por no hablar de las supuestas proposiciones que Karl ha tenido de algunas compañías de alimentación felina, que él, como no podía ser menos, ha declinado amablemente.

De una persona que ha dicho cosas como “si fuera una mujer en Rusia sería lesbiana, dado que los hombres son muy feos” o “no me gusta la cara de Pippa Middleton. Sólo debería mostrar su espalda”, que este gato haya conseguido llegar a su corazón, nos hace pensar una cosa: con Karl aún hay esperanza.

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