El bautizó será el domingo 10 de mayo y se considera una cuestión de Estado

El Principado de Mónaco anuncia el nombre de los padrinos de los príncipes Jacques y Gabriella

¿Y tú qué opinas?

Gemelos mónaco
GTRES

7 de mayo de 2015, 18:32

Por Mariàngel Alcázar

 

Todo está preparado en Mónaco para celebrar el próximo domingo el bautizo de Jaime y Gabriela, los hijos del príncipe Alberto y la princesa Charlène, que nacieron el pasado 10 de diciembre y a los que únicamente se vio en público el 7 de enero, día en el que fueron presentados oficialmente desde el balcón de palacio real. El domingo, el Principado se vestirá de gala para celebrar un acto solemne y extraordinario, no en vano han pasado 56 años desde el bautizo de un heredero, el príncipe Alberto.

En aquella ocasión, Rainiero y Gracia de Mónaco escogieron para su hijo dos padrinos regios, la reina Victoria Eugenia de España y el príncipe Luis de Polignac, primo del príncipe Rainero. Ahora los elegidos han sido dos primos del

 

Jaime, el heredero de Mónaco, será apadrinado por Christopher Le Vine, nieto de Elizabeth Kelly, una de las hermanas de la princesa Grace, y por Diane de Polignac Nigra, nieta de una prima del príncipe Rainiero. Para Gabriela, sus padres han elegido padrinos sudafricanos, nacionalidad de la princesa Charlène, su tío materno Gareth Wittstok y una amiga de la familia Nerine Pienaar, esposa del jugador de rugby sudafricano François Pienaar, cuya epopeya al ganar el campeonato del mundo de ese deporte frente a Nueva Zelanda, y su amistad con el presidente Nelson Mandela, se narra en la novela y la película “Invictus”.

 

El bautizo de los pequeños se considera una cuestión de Estado, habida cuenta de que Mónaco es constitucionalmente un país católico, y supone la entrada en la vida oficial de los dos pequeños. Las ceremonias comenzarán a las 10.30 de la mañana en la catedral de San Nicolás, escenario de celebraciones felices como la boda de Rainero y Grace Kelly y también de tristes momentos como los funerales de la princesa Gracia, de Stefano Casiraghi y del príncipe Rainiero. Los niños serán bautizados por el arzobispo de Mónaco, Bernard Barsi, en una ceremonia concelebrada a la que asistirá, además de las familias Grimaldi y Wittstok, el gobierno de Mónaco y todos los representantes institucionales. Tras el acto religioso, los príncipes Alberto y Charlène se dirigirán andando desde la catedral al palacio real por las calles del casco antiguo de Mónaco, mientras los niños, acompañados de sus niñeras, serán conducidos directamente al palacio donde tendrá lugar la ceremonia civil de su presentación.

 

En la sala de los Espejos, a las 12 del mediodía, se procederá al nombramiento oficial como heredero del pequeño Jaime, que ya es marqués de Baux y será condecorado con la Gran Cruz de  la Orden Grimaldi, mientras su hermana Gabriela, condesa de Carladés, recibirá la condecoración de gran oficial de la misma orden. También habrá distinciones para los padrinos: los de Jaime serán nombrados miembros de la Orden de San Carlos y los de Gabriella,  de la Orden de los Grimaldi. El momento más esperado será la salida al balcón del palacio real de Alberto y Charlène con los dos niños. También está previsto que, en los balcones adyacentes, aparezcan los familiares directos de los niños como las princesas Carolina y Estefanía y sus hijos, además de los padres y hermanos de Charlène. La presentación de los pequeños príncipes Jaime y Gabriela puede propiciar también la aparición de la pequeña India Casiraghi, la segunda hija de Andrea Casiraghi y Tatiana Santo Domingo, que nació en Londres el pasado 12 de abril.

 

Varias pantallas gigantes de televisión, colocadas en la plaza y también en diferentes puntos del Principado, transmitirán tanto el bautizo, como la ceremonia civil par que todos los monegascos puedan ver de cerca la cara de los pequeños que ese día cumplirán cinco meses. En Mónaco viven unas 30.000 personas, pero únicamente cuatro mil tienen la nacionalidad monegasca y son los que han recibido la invitación para estar en la plaza del palacio real y más tarde participar en la recepción que ofrecerán los príncipes Alberto y Charlène, en honor de los pequeños.